Si hay algo por lo que el señor Scholz Rittermann merece un post, quitando que sus fotografías me parezcan brillantes, es porque, si quisiera, podría hacer la misma foto cien veces y 99 sería casi exacta.

Con esto quiero decir que la suerte o la casualidad queda fuera de su trabajo. Esto hace también que ninguna de sus fotos sean “únicas”. No recrea momentos irrepetibles pero es un auténtico currante de la imagen y eso, en los tiempos que corren, es digno de admiración.

 

Tomado de: http://www.adesgana.com